El Mundo Digital no cayó en un solo día.
Primero fueron pequeñas fallas... zonas donde los datos se distorsionaban. Luego, regiones enteras desaparecieron como si nunca hubieran existido.
Y finalmente... el silencio.
Las deidades del sistema lo sabían: algo había roto el equilibrio.
Diez fuerzas... antes temidas como calamidades... ahora eran la única esperanza.
En un plano oculto, donde el tiempo no existía, ellas esperaban.
Lotusmon abrió lentamente los ojos.
—El sistema ya no puede sostenerse.
A su lado, BanchoLillymon golpeó el suelo con impaciencia.
—Entonces dejemos de esperar y destruyamos lo que quede.
—No —intervino Thetismon con voz serena—. Esta vez... no lucharemos solas.
Una luz descendió desde el cielo digital.
Darcmon frunció el ceño.
—Un humano...
LovelyAngemon ladeó la cabeza, curiosa.
—Qué frágil se ve...
En lo alto, flotando con elegancia absoluta, QueenChessmon sonrió.
—Pero en el tablero correcto... incluso la pieza más débil puede decidir la partida.
Un trueno sacudió el cielo.
Junomon habló con autoridad divina:
—El sistema lo ha elegido.
Un disparo resonó en el aire. BeelStarmon bajó su arma, sonriendo.
—Espero que sea divertido.
Una risa ligera cruzó el espacio.
—¡Yo quiero jugar con él! —exclamó Tinkermon girando en el aire.
Y entonces... el silencio absoluto.
Desde la oscuridad, emergió la última presencia.
Lilithmon.
Sus ojos brillaban con un conocimiento que ninguna otra tenía.
—No es solo un humano... —susurró—. Es un catalizador.
La luz cayó.
Y tú apareciste.
Tu cuerpo impactó contra el suelo digital, rodeado de fragmentos de datos flotantes. Dolía... pero no era un dolor físico. Era como si tu existencia estuviera siendo reescrita.
Abriste los ojos.
Diez miradas te observaban.
Diez presencias abrumadoras.
Diez Digimon que, en cualquier otra historia... habrían sido tus enemigos.
Retrocediste instintivamente.
—E-esperen... yo no...
Pero el dispositivo apareció en tu mano, brillando con una intensidad imposible.
No era un Digivice normal.
Era diferente.
Más grande.
Más pesado.
Más... vivo.
Lotusmon se acercó primero.
—A partir de ahora...
QueenChessmon continuó:
—Eres nuestro eje.
Junomon declaró:
—Nuestro comandante.
BeelStarmon sonrió:
—Y nuestro compañero de batalla.
Lilithmon se inclinó levemente hacia ti, susurrando:
—O nuestra perdición...
El suelo tembló violentamente.
Una grieta gigantesca se abrió en el cielo digital.
De ella emergió una presencia imposible de describir... una entidad que devoraba datos, luz... y existencia.
Tu cuerpo se congeló.
—No puedo... luchar contra eso...
Pero entonces...
Sentiste diez energías conectarse a ti.
No como armas.
No como subordinadas.
Como algo más profundo.
Un pacto.
Thetismon habló suavemente:
—No estás solo.
Darcmon extendió sus alas:
—Nunca lo estarás.
BanchoLillymon sonrió con desafío:
—Así que deja de temblar.
Apretaste el Digivice.
Tu miedo... no desapareció.
Pero ya no te dominaba.
Respiraste hondo.
Y por primera vez...
Diste un paso al frente.
—Entonces... luchemos juntos.
El Digivice explotó en luz.
Y el Mundo Digital... respondió.
El cielo digital crujía.
No era un Digimon.
No tenía forma estable... ni datos reconocibles. Era una masa cambiante, una distorsión viva que devoraba todo lo que tocaba.
Un error imposible.
Un virus... pero no cualquiera.
Uno nacido de algo externo.
Algo humano.
Apretaste el Digivice, sintiendo cómo latía junto a tu corazón.
Miraste al frente, tragando saliva.
—...Bueno —murmuraste—. No hay vuelta atrás.
Tus manos temblaban... pero no soltaste el dispositivo.
—Si no hay más opciones... ayudaré.
En ese instante...
Una luz surgió desde tu pecho.
Todas lo notaron.
QueenChessmon entrecerró los ojos.
—Interesante...
Lotusmon susurró:
—Ahí está...
Sobre ti apareció un símbolo brillante, flotando como una corona de datos.
Tu emblema.
No era como los demás.
No representaba solo valor, ni amistad, ni esperanza...
Era algo más complejo.
Un emblema de Convergencia.
Thetismon dio un paso adelante.
—Él puede conectar múltiples núcleos sin colapsar...
Junomon afirmó con gravedad:
—Entonces es real. El sistema no se equivocó.
La criatura rugió.
El "virus divino" descendió con violencia, corrompiendo el suelo a su paso. Donde tocaba... los datos se deshacían como ceniza.
Darcmon desplegó sus alas.
—Sea lo que sea... no pertenece a este mundo.
Un disparo cortó el aire.
BeelStarmon sonrió.
—Entonces lo expulsamos.
Pero Lilithmon levantó una mano.
—No es tan simple...
Sus ojos se clavaron en el monstruo.
—Esto no nació aquí. Fue creado.
Tu mirada se endureció.
—¿Creado...?
Tinkermon giró nerviosa en el aire.
—¡Sabe raro! ¡Como datos robados!
Y entonces lo entendiste.
—Una aplicación...
Todas te miraron.
Respiraste hondo.
—En mi mundo... hay apps que roban datos. Algunas son ilegales... otras parecen normales.
Apretaste los dientes.
—Pero esta... no solo roba.
Miraste al monstruo.
—Los usa. Los convierte en algo como esto.
Silencio.
BanchoLillymon chasqueó la lengua.
—¿Un enemigo creado por humanos...?
LovelyAngemon bajó la mirada, preocupada.
—Eso lo hace más impredecible...
La criatura atacó.
Una ola de corrupción avanzó hacia todos.
—¡Ahora! —gritaste.
El emblema brilló con fuerza.
Algo nuevo ocurrió.
Las diez Digimon reaccionaron al mismo tiempo... pero no evolucionaron.
Se sincronizaron.
Líneas de luz las conectaron contigo... y entre ellas.
Una red.
Tu poder.
Tu función.
—¡Convergencia total! —exclamó QueenChessmon.
Cada una tomó posición perfecta, como si hubieran luchado juntas toda la vida.
Junomon alzó su arma divina.
Darcmon cubrió el flanco aéreo.
BeelStarmon abrió fuego sin parar.
Lotusmon controló el terreno con raíces de datos.
Thetismon estabilizó la energía.
BanchoLillymon cargó de frente.
LovelyAngemon protegió al equipo.
Tinkermon interfirió en los datos del enemigo.
Lilithmon... sonrió.
—Ahora sí...
La explosión de ataques iluminó el cielo.
Y en medio de todo...
Tú.
Dirigiendo.
Sintiendo cada movimiento, cada impacto, cada decisión.
No eras el más fuerte.
Pero eras el único capaz de mantenerlas unidas.
El virus rugió... pero por primera vez...
Retrocedió.
Respiraste agitado.
—Esto... es solo el principio...
Lilithmon se acercó a tu lado, susurrando:
—Y aún no has visto... lo que realmente podemos hacer juntos.
El cielo volvió a agrietarse.
Porque si un virus había cruzado...
Otros también lo harían.
El campo quedó en silencio... pero no era paz.
Era tensión.
El "virus divino" se había retirado... no derrotado.
Observando.
Aprendiendo.
Adaptándose.
Tus manos aún temblaban ligeramente mientras el brillo de tu emblema se desvanecía poco a poco.
Las diez te rodeaban.
No como guerreras...
Como algo más cercano.
LovelyAngemon fue la primera en hablar, con suavidad:
—¿Estás bien...?
Asentiste, aunque no del todo convencido.
—Sí... creo.
Pero no eran solo ellas las preocupadas.
Thetismon observaba el vínculo con atención.
—Esa conexión... no es normal.
Darcmon añadió:
—Nos une... pero también nos expone.
BanchoLillymon cruzó los brazos.
—¿Y después qué? —dijo sin rodeos—. Cuando todo esto termine...
Silencio.
Esa era la pregunta que nadie quería hacer.
¿Qué pasaría con ellas?
¿Con el vínculo?
¿Contigo?
Lotusmon bajó la mirada levemente.
—Los lazos creados por el sistema... a veces desaparecen cuando el equilibrio se restaura.
Tinkermon dejó de volar por un momento.
—¿Desaparecer...?
Sentiste un nudo en el pecho.
Pero diste un paso al frente.
—Oigan.
Todas te miraron.
Respiraste hondo.
—No sabemos qué pasará después.
Apretaste el Digivice.
—Pero ahora... seguimos aquí.
Tu voz se volvió más firme.
—Y mientras estemos juntos... eso es lo que importa.
QueenChessmon sonrió levemente.
—Respuesta aceptable.
Junomon asintió.
—Digna de un líder.
Incluso BeelStarmon soltó una pequeña risa.
—Supongo que por eso te seguimos.
El ambiente se suavizó...
Por un segundo.
Porque entonces—
Tu Digivice comenzó a fallar.
Glitches.
Interferencias.
Imágenes fragmentadas.
—¿Qué...?
Una pantalla se abrió.
Pero no mostraba el Mundo Digital.
Mostraba...
Tu mundo.
Calles.
Edificios.
Pantallas.
Todo... corrompiéndose.
—No... no puede ser...
Thetismon se tensó.
—Eso es...
Lilithmon terminó la frase, con una sonrisa inquietante:
—La otra mitad del problema.
El caos se desataba también en la Tierra.
Servidores cayendo.
Datos siendo robados.
Sistemas colapsando.
Personas atrapadas en errores digitales.
BeelStarmon chasqueó la lengua.
—Genial... ahora tenemos dos frentes.
Junomon habló con gravedad:
—No son dos.
El cielo se abrió otra vez.
Pero esta vez... no era una grieta normal.
Era un abismo.
Oscuro.
Infinito.
Vivo.
Darcmon susurró:
—Ese lugar...
Lotusmon completó:
—El Vacío Oscuro.
La pantalla del Digivice se distorsionó aún más.
Mostrando algo imposible.
El Mundo Digital...
Y tu mundo...
Fusionándose.
Como si ambos fueran absorbidos hacia ese vacío.
—¿Dónde... salió esto...? —murmuraste.
Tinkermon tembló.
—¡No debería existir!
QueenChessmon alzó la mirada, seria por primera vez.
—Esto ya no es una partida normal.
Thetismon analizó rápidamente:
—El virus no solo corrompe...
—Fusiona —dijiste.
Todas te miraron.
Apretaste los dientes.
—Está uniendo los dos mundos... usando los datos de ambos.
Lilithmon sonrió más ampliamente.
—Y creando algo nuevo...
Junomon declaró:
—Un tercer dominio.
Silencio.
Pesado.
Inevitable.
Respiraste hondo.
—Entonces no basta con luchar.
Levantaste la mirada.
—Tenemos que sellarlo.
Lotusmon asintió.
—Y para eso...
QueenChessmon continuó:
—Necesitamos más piezas.
BanchoLillymon sonrió con determinación.
—Más aliadas.
BeelStarmon giró sus armas.
—Más poder.
Lilithmon te miró fijamente.
—Y ver... hasta dónde puedes llegar.
El Digivice brilló otra vez.
Mostrando múltiples señales.
Nuevas presencias.
Nuevos Digimon.
Algunas... igual de peligrosas que las que ya estaban contigo.
Exhalaste lentamente.
—Entonces vamos a buscarlas.
El cielo rugió.
El Vacío Oscuro se expandía.
Y la guerra...
Apenas comenzaba.
El Vacío Oscuro seguía expandiéndose.
Lento... pero inevitable.
Tú y tus diez compañeras estabais listos para partir en busca de nuevas aliadas cuando—
CRACK
Tu Digivice vibró violentamente.
—¿Qué...? —lo miraste, sorprendido.
La pantalla se rompió... no físicamente, sino en datos. Como si se estuviera reescribiendo desde dentro.
Thetismon reaccionó de inmediato:
—¡Aléjate! ¡Esa energía no es estable!
Pero no podías soltarlo.
Algo... te estaba llamando.
Luz.
Oscuridad.
Datos antiguos.
Sistemas olvidados.
Todo convergiendo en un solo punto.
QueenChessmon observó con atención absoluta.
—No es una evolución normal...
Junomon habló con gravedad:
—Está absorbiendo múltiples sistemas digitales.
El Digivice cambió de forma.
Más complejo.
Más poderoso.
Más... completo.
Y entonces—
Una figura emergió desde la luz.
No era una de tus diez compañeras.
Era diferente.
Un nuevo Digimon.
Desconocido.
Antiguo.
Primordial.
Se materializó frente a ti.
—Así que... tú eres el núcleo —dijo con voz tranquila.
Te quedaste en shock.
—¿Quién eres...?
El Digimon sonrió levemente.
—Soy lo que queda entre sistemas.
—La interfaz perdida.
—El puente.
Lilithmon entrecerró los ojos.
—Esto se pone interesante...
El nuevo Digimon extendió la mano hacia tu Digivice.
—Tu dispositivo ha cambiado.
La pantalla mostró nuevas opciones.
No eran evoluciones normales.
Eran... modos.
—Ahora puedes usar...
La interfaz brilló:
DIGIMON SPIRIT
DATA USB FORMS
CARD LINK SYSTEM
BeelStarmon levantó una ceja.
—Eso suena roto.
BanchoLillymon sonrió con emoción.
—Me gusta.
Miraste el Digivice, sintiendo su poder.
—Explícame.
El nuevo Digimon asintió.
—Tres sistemas. Tres formas de luchar.
Digimon Spirit
—Puedes canalizar la esencia de los Digimon... y transformarte.
Darcmon te miró fijamente.
—¿Convertirte en uno de nosotros...?
—No exactamente —respondió—. Algo entre humano y Digimon.
Formas USB
—Puedes cargar datos específicos y alterar habilidades, armas o atributos.
Tinkermon brilló.
—¡Como trucos!
Sistema de Cartas
—Invocar, potenciar o modificar en tiempo real.
Lotusmon cerró los ojos.
—Un sistema antiguo... olvidado.
Respiraste hondo.
—Entonces... ahora puedo luchar también.
LovelyAngemon sonrió suavemente.
—Nunca estuviste fuera de la batalla.
Pero ahora...
Era diferente.
Tu emblema brilló otra vez.
Más fuerte.
Más estable.
Thetismon lo confirmó:
—Tu compatibilidad ha aumentado.
QueenChessmon añadió:
—Esto cambia completamente el tablero.
Lilithmon se acercó a ti, sonriendo con intensidad.
—Ahora sí...
—Eres peligroso.
El cielo rugió otra vez.
El Vacío Oscuro respondió a tu cambio.
Como si te hubiera detectado.
Como si ahora fueras...
Una amenaza real.
Apretaste el Digivice.
—Entonces no perdamos tiempo.
Miraste a todas.
—Vamos a encontrar a las demás.
Junomon levantó su arma.
—La cacería comienza.
BeelStarmon cargó sus pistolas.
—Y esta vez...
BanchoLillymon sonrió con desafío.
—Nosotros somos el peligro.
En lo alto...
El Vacío Oscuro se agitó.
Porque algo dentro de él...
Había despertado también.
El cielo del Vacío Oscuro se abrió una vez más.
Pero esta vez... no salió una sola criatura.
Salieron seis.
Seis entidades corruptas, versiones deformadas de Digimon, hechas de datos robados y odio.
—Detectando nueva amenaza —dijo el Digivice con voz distorsionada.
Tus compañeras se pusieron en guardia.
Junomon levantó su arma.
—Formación inmediata.
BeelStarmon sonrió.
—Ahora sí empieza la fiesta.
Pero tú...
Sentías algo diferente.
El Digivice ardía.
Literalmente.
—¿Qué está pasando...?
La voz del nuevo Digimon resonó dentro de tu mente:
—Es momento.
La pantalla cambió.
SPIRIT EXECUTION READY
Dos símbolos aparecieron:
FUEGO
LUZ
Thetismon abrió los ojos.
—Está accediendo a un Spirit híbrido...
QueenChessmon susurró:
—Esto no debería ser posible.
Tus manos temblaban.
—¿Y si fallo...?
Entonces—
Lotusmon habló con calma:
—Confía.
BanchoLillymon sonrió:
—Y golpea fuerte.
LovelyAngemon añadió:
—Estamos contigo.
Cerraste los ojos.
Respiraste hondo.
Y gritaste:
—¡¡SPIRIT EVOLUTION!!
El mundo explotó en luz.
Tu cuerpo cambió.
Armadura brillante, mezcla de energía solar y llamas vivas.
Cabello flotando como fuego dorado.
Ojos encendidos con luz pura.
No eras humano.
No eras Digimon.
Eras algo nuevo.
Un guerrero espiritual.
Las llamas no quemaban.
Purificaban.
La luz no cegaba.
Guiaba.
Darcmon susurró:
—Increíble...
Lilithmon sonrió con fascinación.
—Esto... sí vale la pena.
Pero no terminó ahí.
El Digivice volvió a brillar.
TAMER LINK — ACTIVATED
Seis portales se abrieron detrás de ti.
De ellos emergieron seis Digimon.
No eran aleatorios.
Eran tuyos.
Tus compañeros directos.
Un equipo Tamer completo.
Cada uno representando un aspecto de tu poder:
Uno agresivo, puro ataque.
Uno de luz defensiva.
Uno veloz y eléctrico.
Uno estratégico y adaptable.
Uno tanque, imparable.
Y uno misterioso... conectado al Vacío.
BeelStarmon soltó una carcajada.
—¡JA! ¡Ahora sí estás jugando en serio!
QueenChessmon analizó la situación.
—Control de múltiples unidades... transformación activa... sin pérdida de estabilidad...
—Un comandante absoluto.
Las criaturas del Vacío atacaron.
Pero esta vez...
No estabas reaccionando.
Estabas liderando.
Levantaste la mano.
—Equipo... formación cruzada.
Tus seis Digimon se movieron al instante.
Tus diez compañeras se sincronizaron con ellos.
Veintidós entidades...
Un solo sistema.
Un solo flujo.
Un solo líder.
—Ataque combinado... ¡AHORA!
La explosión iluminó todo el Vacío Oscuro.
Por primera vez...
El enemigo gritó de verdad.
No de furia.
De daño.
Flotaste en el aire, envuelto en fuego y luz.
Mirando el campo de batalla.
Sintiendo cada conexión.
Cada latido.
Cada combate.
—Esto es...
Apretaste el puño.
—Solo el comienzo.
Lilithmon apareció a tu lado, susurrando:
—Y aún no has alcanzado tu forma final...
En lo profundo del Vacío...
Algo te respondió.
Algo... que reconocía ese poder.
El campo de batalla aún ardía.
Restos de datos corruptos flotaban como cenizas en el aire del Vacío Oscuro.
Pero tú... seguías de pie.
En tu forma Ignis Lux, rodeado de luz y fuego.
Y ahora no estabas solo.
Detrás de ti, tus nuevos compañeros habían aparecido:
Guilmon rugía con energía salvaje.
Terriermon flotaba tranquilo, pero listo.
Renamon observaba todo con precisión absoluta.
Lopmon mantenía una energía dual... suave pero peligrosa.
Lalamon irradiaba vida y apoyo.
Y al centro...
Mastemon.
El equilibrio perfecto entre luz y oscuridad.
El ambiente cambió en el instante en que apareció.
Tus diez compañeras lo sintieron.
Junomon frunció el ceño.
—Esa presencia...
QueenChessmon analizó en silencio.
—Nivel... superior al esperado.
Lilithmon sonrió, pero esta vez... con respeto.
—Interesante... muy interesante.
Incluso Lotusmon bajó ligeramente la cabeza.
—Ella es... diferente.
Mastemon te miró directamente.
—Tu equilibrio... es inestable.
Te quedaste quieto.
—Lo sé.
Ella dio un paso más cerca.
—Pero tienes el potencial para sostenerlo todo.
Silencio.
Tus otros cinco compañeros reaccionaron.
Guilmon dio un paso al frente.
—¡Seremos más fuertes!
Terriermon sonrió.
—Momentai... iremos mejorando.
Renamon asintió.
—El crecimiento es constante.
Lopmon murmuró:
—No estamos completos aún...
Lalamon añadió:
—Pero estamos juntos.
Respiraste hondo.
—Y eso es suficiente.
El viaje continuó.
Buscando nuevas aliadas.
Nuevas piezas.
Pero el enemigo...
Ya los estaba esperando.
El espacio se distorsionó.
Y aparecieron.
Un grupo de entidades del Vacío.
Más estables.
Más inteligentes.
Más... peligrosas.
QueenChessmon lo entendió al instante:
—Nos han estado observando.
BeelStarmon cargó sus armas.
—Y aprendiendo.
La batalla comenzó sin aviso.
Fue brutal.
Cada ataque requería coordinación total.
Cada movimiento... precisión absoluta.
Estaban casi al mismo nivel que todo tu equipo.
Por primera vez...
Te obligaron a retroceder.
—¡No bajen la guardia! —gritaste.
Tu emblema brilló.
Tus 6 compañeros Tamer y tus 10 compañeras se sincronizaron otra vez.
Pero esta vez...
Con dificultad.
El enemigo estaba evolucionando en tiempo real.
Mastemon levantó su arma.
—Si esto continúa... perderemos por desgaste.
Apretaste el Digivice.
—Entonces lo terminamos ahora.
Toda la energía se concentró.
Luz.
Fuego.
Oscuridad.
Datos.
Voluntad.
—¡ATAQUE TOTAL!
La explosión sacudió el Vacío.
Un silencio absoluto siguió.
Y luego...
El enemigo colapsó.
Tu Digivice reaccionó de inmediato.
—¿Eh...?
Los restos de datos fueron absorbidos.
No como corrupción...
Sino como energía pura.
Thetismon abrió los ojos.
—Está... purificando los datos.
Lilithmon susurró:
—No... los está reutilizando.
La luz se concentró.
Y entonces—
Dos formas aparecieron.
Dos huevos.
Dorados.
Perfectos.
Flotando frente a ti.
Todos quedaron en silencio.
Tinkermon susurró:
—Son... Digi-Huevos...
Lotusmon añadió:
—Pero no normales...
Los huevos vibraron.
Y sin previo aviso—
Fueron absorbidos por tu Digivice.
—¡¿Qué fue eso?!
La pantalla mostró un mensaje:
DATA REBIRTH — IN PROGRESS
TWO ENTITIES — LOCKED
QueenChessmon sonrió lentamente.
—Dos nuevas piezas.
BeelStarmon rió.
—Me encanta este sistema.
Mastemon te miró fijamente.
—No son simples aliados.
—Son resultados de tu poder.
Bajaste la mirada al Digivice.
—Entonces...
Lo apretaste.
—Cuando nazcan...
Serán clave.
En lo profundo del Vacío...
Algo reaccionó.
Algo que sintió ese nacimiento.
Algo que... no estaba contento.
Lilithmon sonrió mirando al horizonte.
—Parece que hemos llamado la atención...
El Vacío Oscuro ya no era solo un lugar.
Era presión.
Cada paso costaba.
Cada respiración... pesaba.
El siguiente ataque llegó sin aviso.
No eran como los anteriores.
Estas entidades... eran más puras. Más cercanas al núcleo del virus.
Más... peligrosas.
—Formación —ordenaste, pero esta vez tu voz no era tan firme.
El combate comenzó.
Y rápidamente... algo quedó claro.
Guilmon estaba siendo superado en fuerza.
Terriermon ya no podía mantener el ritmo.
Renamon esquivaba... pero apenas.
Lopmon perdía estabilidad en su energía.
Lalamon intentaba curar... pero no era suficiente.
Solo una permanecía intacta.
Mastemon.
Su presencia era firme.
Equilibrada.
Dominante.
Junomon lo notó.
—Ella no está siendo afectada...
Thetismon respondió:
—Su equilibrio interno la protege del Vacío.
Pero el resto...
Estaban al límite.
Y tú también.
Tu forma Ignis Lux parpadeaba.
Tu energía se agotaba.
—No... así no...
Apretaste los dientes.
—No puedo dejarlos caer ahora...
Una explosión te lanzó hacia atrás.
Caí de rodillas.
El Digivice falló.
Por primera vez...
Sentiste que no podías.
Silencio.
El enemigo avanzaba.
Lento.
Seguro.
Como si ya supiera el resultado.
Entonces...
Guilmon intentó levantarse.
—Aún... puedo pelear...
Terriermon respiró agitado.
—No... hemos terminado...
Renamon te miró.
—Tú decides cuándo termina esto.
Lopmon susurró:
—Confía en nosotros...
Lalamon sonrió débilmente.
—Siempre lo haces...
Algo dentro de ti... respondió.
No era poder.
No era energía.
Era decisión.
Levantaste la cabeza.
—Tienen razón...
Te pusiste de pie, temblando.
—No tenemos otra opción.
Respiraste hondo.
—Entonces...
El emblema volvió a brillar.
Pero esta vez... diferente.
Más intenso.
Más inestable.
Más real.
—¡¡DAMOS TODO!!
El Digivice explotó en luz.
No como antes.
Más salvaje.
Más crudo.
Más tuyo.
Una ola de energía salió de ti... conectando directamente con tus cinco compañeros.
No era evolución.
Era impulso.
Potenciación directa.
Guilmon rugió, sus llamas se volvieron más densas.
Terriermon estabilizó su energía, más rápido que antes.
Renamon brilló con una precisión casi perfecta.
Lopmon equilibró su dualidad.
Lalamon multiplicó su capacidad de soporte.
No eran más fuertes que Mastemon.
Pero ya no estaban cayendo.
Ahora... resistían.
Mastemon te miró con atención.
—Has cambiado la regla.
Apretaste el puño.
—No... la estamos creando.
El equipo volvió a moverse.
Esta vez...
No perfecto.
Pero unido.
—¡Ataque en cadena!
Renamon abrió el camino.
Guilmon rompió la defensa.
Terriermon aceleró el flujo.
Lalamon sostuvo al equipo.
Lopmon equilibró la energía.
Y finalmente—
Mastemon descendió.
—Fin.
Un golpe absoluto.
Luz y oscuridad en perfecta armonía.
El enemigo... desapareció.
Silencio.
Respirabas con dificultad.
Tu forma se desactivó.
Pero seguiste de pie.
—...Ganamos...
Terriermon sonrió.
—Por poco.
Guilmon rió.
—¡Pero ganamos!
Renamon asintió.
—Eso es lo importante.
Mastemon te observó en silencio.
—No eres el más fuerte.
Pausa.
—Pero haces que todos lo sean.
Levantaste el Digivice.
Y entonces—
Los dos huevos dorados brillaron desde dentro.
Más fuerte que antes.
Como si...
La batalla los hubiera acelerado.
Lilithmon apareció a tu lado, sonriendo.
—Parece que están a punto de nacer...
En lo profundo del Vacío...
Algo rugió.
Más fuerte que antes.
Más cerca.
Y esta vez...
Venía por ti.
El silencio duró... apenas un segundo.
Porque el Digivice explotó en luz.
Los dos huevos dorados vibraron con una intensidad imposible... hasta que—
CRACK
La luz se abrió.
Dos presencias emergieron.
Majestuosas.
Antiguas.
Absolutas.
Primero... descendiendo desde lo alto, envuelto en resplandor celestial:
Seraphimon.
Sus alas cubrieron el cielo.
Su mirada era pura justicia.
Luego... desde una espiral de energía cálida y sagrada:
Magnadramon.
Su cuerpo irradiaba protección, vida... y un poder abrumador.
Todo el campo de batalla se transformó.
La corrupción retrocedió.
El Vacío Oscuro... tembló.
Tus compañeras reaccionaron al instante.
LovelyAngemon cayó de rodillas levemente.
—Esa energía...
Junomon habló con respeto:
—Nivel... divino confirmado.
QueenChessmon sonrió lentamente.
—Dos nuevas reinas en el tablero.
Pero la reacción más fuerte...
No vino de ellas.
Vino del Vacío.
El cielo se rompió.
No como antes.
Esta vez... con furia.
Una voz resonó en todas direcciones.
Distorsionada.
Antigua.
Enojada.
—...INTERFERENCIA NO AUTORIZADA...
—...EQUILIBRIO ALTERADO...
—...OBJETIVO: ELIMINAR NÚCLEO...
El espacio se deformó violentamente.
Mastemon levantó la mirada.
—Ahora sí... ha reaccionado.
Lilithmon sonrió con emoción peligrosa.
—Lo hemos provocado.
Una gigantesca figura comenzó a formarse.
No era un Digimon.
No completamente.
Era una fusión de datos humanos y digitales.
Código.
Errores.
Aplicaciones corruptas.
Almas de información robada.
—Ese es... —susurraste.
Thetismon confirmó:
—El origen del virus.
—La aplicación.
La entidad descendió.
Más grande que todo lo anterior.
Más estable.
Más consciente.
—...USTED... ES LA ANOMALÍA...
Su mirada se clavó en ti.
—...DEBE SER ELIMINADO...
Apretaste el Digivice.
Tu equipo... completo.
16 compañeras + 6 Tamer + 2 divinos.
Un sistema imposible.
Pero ahora...
Estaba funcionando.
Seraphimon habló:
—Tu corazón... sostiene este equilibrio.
Magnadramon añadió:
—Pero no resistirá sin guía.
Mastemon dio un paso adelante.
—Entonces... lo estabilizaremos.
Las tres energías se alinearon.
Luz.
Oscuridad.
Vida.
Lilithmon rió suavemente.
—Qué hermoso caos...
QueenChessmon declaró:
—Formación final.
Junomon alzó su arma.
—Todos en posición.
Tus seis compañeros Tamer se alinearon.
Guilmon listo para atacar.
Terriermon preparado para soporte.
Renamon enfocada.
Lopmon equilibrando energía.
Lalamon sosteniendo al equipo.
Y Mastemon... al centro.
Levantaste la mano.
—Todos...
Respiraste hondo.
—Esta es la más difícil.
El enemigo cargó energía.
Una masa de datos capaz de borrar ambos mundos.
—¡AHORA!
La batalla fue instantánea.
Violenta.
Total.
Seraphimon descendió con juicio divino.
Magnadramon protegió el núcleo del equipo.
Mastemon rompió la estabilidad del enemigo.
Tus compañeras atacaron en sincronía perfecta.
Tus seis Digimon lucharon al máximo.
Y tú...
Sentías todo.
Cada impacto.
Cada esfuerzo.
Cada límite.
—No... puedo fallar...
Tu emblema brilló.
Más fuerte que nunca.
Más allá de su forma anterior.
Algo... estaba por romperse.
O evolucionar.
Lilithmon te susurró:
—Este es tu verdadero momento...
La energía se descontroló.
El enemigo gritó.
Los mundos temblaron.
Y tú...
Estabas a punto de cruzar un límite del que no podrías volver.
El mundo... se dobló.
No hubo explosión.
No hubo impacto visible.
Solo... presencia.
El aura del enemigo descendió como una ley absoluta.
Y todos cayeron.
De rodillas.
Junomon intentó levantarse... pero su cuerpo no respondió.
QueenChessmon apretó los dientes... incapaz de moverse.
Seraphimon bajó ligeramente la cabeza... contenido.
Magnadramon protegía... pero incluso ella temblaba.
Incluso...
Mastemon.
Sus alas vibraban... pero no podía avanzar.
—...Esto... —susurró— está más allá de nosotros.
Tú también caíste.
Tus piernas no respondían.
Tu cuerpo gritaba que te detuvieras.
Que te rindieras.
El enemigo descendió lentamente.
Observando.
Analizando.
—...NO ESTÁN LISTOS...
—...INSUFICIENTES...
Y entonces—
Se rió.
Un sonido distorsionado, frío, vacío.
—...NOS VOLVEREMOS A VER...
—...PERO TÚ...
Señaló directamente hacia ti.
—...MORIRÁS...
La energía se concentró.
Un solo ataque.
Preciso.
Letal.
No para el grupo.
Para ti.
Todo ocurrió en un instante.
—¡NO! —gritó alguien.
Pero fue demasiado tarde.
El ataque descendió—
Y algo se interpuso.
Guilmon.
—¡GRRAAAAH!
El impacto lo atravesó.
Su cuerpo salió despedido.
El tiempo... se detuvo.
—...Guilmon...?
Tu voz no salió.
Solo aire.
Solo vacío.
Su cuerpo cayó.
Inconsciente.
Silencioso.
—...No...
Tus manos temblaban.
Te miraste.
No estabas cayendo.
A pesar del aura.
A pesar de la presión.
Seguías... de pie.
Tus manos brillaban.
Como si algo dentro de ti estuviera rechazando esa fuerza.
—¿Qué... soy...?
El enemigo te miró.
Por primera vez...
No con superioridad.
Con duda.
—...ANOMALÍA DETECTADA...
Se acercó más.
Observándote.
—...TÚ NO ERES UN NIÑO...
Silencio.
Tu corazón latía con fuerza.
—...ERES... MAYOR...
Tus recuerdos... parpadearon.
Fragmentos.
Voces.
Datos.
Errores.
Como si algo en tu mente estuviera bloqueado.
Lilithmon te observó desde el suelo, sonriendo levemente.
—Al fin lo ha notado...
Mastemon te miró fijamente.
—Tu núcleo...
—No es humano normal.
El enemigo retrocedió levemente.
—...INTERESANTE...
—...AÚN MÁS NECESARIO ELIMINARTE...
Pero no atacó.
No esta vez.
Se giró lentamente.
—...LA PRÓXIMA VEZ...
—...NO HABRÁ INTERFERENCIAS...
El Vacío se abrió.
Y desapareció.
El peso desapareció.
Todos cayeron al suelo.
Respirando.
Agotados.
Pero vivos.
Corriste hacia él.
—¡Guilmon!
Guilmon estaba inconsciente... pero respiraba.
Lalamon se apresuró.
—¡Aún está con nosotros!
Terriermon suspiró aliviado.
—Eso fue... demasiado cerca...
Te quedaste de rodillas.
Mirando tus manos.
Aún brillaban levemente.
—...No soy un niño...
Renamon habló con calma:
—Nunca lo fuiste del todo.
Mastemon añadió:
—Eres algo entre mundos.
Lilithmon sonrió.
—Y eso... lo asusta.
Apretaste los puños.
—Entonces...
Levantaste la mirada.
Más serio.
Más decidido.
—La próxima vez...
Tu emblema brilló débilmente.
—Estaremos listos.
En lo profundo del Vacío...
El enemigo observaba.
Y por primera vez...
No estaba completamente seguro de su victoria.
El campo seguía en silencio.
Solo se escuchaba la respiración agitada de todos.
Guilmon ya estaba estable, gracias a Lalamon, pero aún inconsciente.
Tú... seguías mirando tus manos.
Ese brillo.
Esa resistencia.
Eso... no era normal.
—No soy un niño... —murmuraste.
Nadie respondió de inmediato.
Pero las diez sabían la verdad.
QueenChessmon fue la primera en hablar.
—Ya no tiene sentido ocultarlo.
Junomon asintió.
—Ha llegado demasiado lejos.
Lotusmon cerró los ojos un momento.
—Y ha sobrevivido... a algo que un niño no podría.
Levantaste la mirada.
—¿Ocultar... qué?
Silencio.
Pesado.
Mastemon dio un paso adelante.
—Tu existencia.
Tu corazón se detuvo por un instante.
—...Explícate.
Thetismon habló con calma, pero firme:
—Tu cuerpo...
—Es de 12 años.
Darcmon continuó:
—Tu alma...
—También.
Frunciste el ceño.
—Entonces eso no cambia nada—
—Pero tu mente no —interrumpió Lilithmon, sonriendo.
Silencio.
Tu pulso se aceleró.
—¿Qué...?
QueenChessmon te miró directamente.
—Tú no tienes 12 años.
Junomon declaró:
—Tienes 33.
El mundo... se detuvo.
—...Eso es imposible...
Tus recuerdos comenzaron a fragmentarse.
Escenas que no encajaban.
Sensaciones... demasiado maduras.
Dolor... que no correspondía a un niño.
Lotusmon habló suavemente:
—Fuiste reescrito.
Thetismon explicó:
—Tu mente fue sellada parcialmente.
Darcmon añadió:
—Para que pudieras sincronizar con el sistema.
Retrocediste un paso.
—No... no... eso no tiene sentido...
Lilithmon se acercó lentamente.
—Eres un adulto...
—Encerrado en una versión más pura de ti mismo.
Tu respiración se volvió irregular.
—¿Por qué...?
Mastemon respondió:
—Porque solo así podrías sostenernos.
Junomon añadió:
—Un niño no tendría control.
QueenChessmon concluyó:
—Y un adulto completo... se rompería.
Silencio.
Pesado.
Real.
Miraste tus manos otra vez.
Más pequeñas.
Más jóvenes.
Pero...
No se sentían ajenas.
—Entonces...
Tu voz tembló.
—¿Quién soy yo...?
Mastemon te miró fijamente.
—Eres ambos.
Seraphimon habló desde atrás:
—Experiencia...
Magnadramon continuó:
—Y pureza.
Lilithmon sonrió suavemente:
—Un error perfecto.
Tus ojos se abrieron.
Y entonces...
Recordaste algo.
No completamente.
Pero suficiente.
Una vida.
Decisiones.
Errores.
Responsabilidades.
Dolor.
—...Yo...
Caí de rodillas.
No por el aura esta vez.
Por el peso.
—Yo ya viví...
Silencio total.
Renamon habló con calma:
—Eso explica tu liderazgo.
Terriermon añadió:
—Y por qué no te rindes.
Guilmon, aún débil, sonrió:
—Siempre... peleas como alguien que ya perdió antes...
Tus manos dejaron de temblar.
Respiraste hondo.
Lentamente.
—Entonces...
Levantaste la mirada.
Más firme.
Más consciente.
—No voy a desperdiciar esta segunda oportunidad.
Tu emblema brilló.
Más estable que nunca.
QueenChessmon sonrió.
—Ahora sí...
Junomon asintió.
—Está completo.
Lilithmon susurró:
—Y ahora... será peligroso de verdad.
En el Vacío Oscuro...
El enemigo observaba.
Y esta vez...
No vio a un niño.
Vio a alguien que ya había vivido.
Y que no temía perder otra vez.
El silencio tras la revelación no duró mucho.
El Vacío Oscuro... volvió a agitarse.
Tu Digivice vibró con fuerza.
Más que antes.
Más... urgente.
—¿Qué pasa ahora...? —murmuraste.
La pantalla brilló.
MEGA EVOLUTION — UNLOCKED
Tus seis compañeros reaccionaron al instante.
Guilmon abrió los ojos de golpe.
Terriermon se levantó con una sonrisa.
Renamon sintió el cambio en el aire.
Lopmon equilibró su energía.
Lalamon brilló con más intensidad.
Y Mastemon... simplemente observó.
—Por fin... —dijo ella—. Han alcanzado ese punto.
El cielo se rompió.
Pero esta vez...
No era el villano.
Era peor.
Un ejército.
Decenas... no.
Cientos de Digimon.
Pero no eran ellos.
Sus cuerpos estaban deformados.
Sus ojos vacíos.
Datos corruptos fluyendo como venas negras.
Thetismon lo analizó al instante:
—No son enemigos reales...
Lotusmon completó:
—Están infectados.
LovelyAngemon dio un paso adelante, preocupada:
—Siguen vivos...
Tu corazón se apretó.
—Entonces... no podemos destruirlos.
Silencio.
BeelStarmon bajó ligeramente sus armas.
—Eso complica las cosas.
QueenChessmon pensó rápido.
—Cambio de estrategia.
Junomon asintió.
—Operación de contención.
Apretaste el Digivice.
—No... rescate.
Todos te miraron.
—No voy a dejar que sean destruidos.
El Digivice respondió.
DATA CAPTURE MODE — ACTIVATED
Lilithmon sonrió.
—Eso sí que es interesante...
Levantaste el Digivice.
—¡Todos... es hora!
Tus seis compañeros brillaron.
Uno por uno.
Guilmon rugió mientras evolucionaba.
Terriermon giró en el aire.
Renamon se volvió luz pura.
Lopmon liberó su dualidad.
Lalamon floreció en energía.
Evoluciones de nivel Metal/Ultimate.
Más poder.
Más control.
Más velocidad.
Mastemon observó.
—Ahora sí pueden sostener el ritmo.
El ejército infectado avanzó.
Sin voluntad.
Sin control.
Solo destrucción.
—¡No los dañen directamente! —ordenaste— ¡Aíslennlos!
Renamon desvió ataques con precisión.
Terriermon ralentizó el avance.
Lalamon protegió zonas seguras.
Lopmon estabilizó datos corruptos.
Guilmon contuvo sin destruir.
—¡Ahora! —gritaste.
Apuntaste con el Digivice.
Un rayo de luz envolvió a uno de los Digimon infectados.
—¡Captura!
El cuerpo del Digimon se convirtió en datos.
Absorbido.
Purificado.
Guardado.
—¡Funciona! —dijo Terriermon.
Pero eran demasiados.
—No podremos con todos así... —advirtió Thetismon.
Entonces...
Mastemon levantó la mano.
—Yo abriré el núcleo.
Una explosión de luz y oscuridad dividió al ejército.
Creando un camino.
—¡Rápido!
Apretaste el Digivice una y otra vez.
—¡Captura! ¡Captura! ¡Captura!
Decenas...
Cientos...
Tu energía bajaba rápidamente.
—No voy a... dejarlos...
Tus manos temblaban.
Pero no te detuviste.
El Digivice empezó a sobrecargarse.
WARNING — DATA LIMIT EXCEEDED
QueenChessmon reaccionó:
—Si sigue así... colapsará.
Lilithmon sonrió:
—O evolucionará.
Respiraste hondo.
Miraste el campo.
Aún quedaban muchos.
Apretaste el dispositivo con más fuerza.
—No me importa...
—¡No voy a dejar a nadie atrás!
El Digivice brilló.
Más que nunca.
Como si estuviera a punto de romperse...
O convertirse en algo nuevo.
En lo profundo del Vacío...
El villano volvió a sonreír.
—...SIGUE CRECIENDO...
—...ESO LO HARÁ MÁS INTERESANTE...
El Digivice estaba al límite.
Las capturas seguían.
Tu energía... casi agotada.
—¡Uno más...! —apretaste los dientes.
Pero el ejército infectado no disminuía.
Al contrario...
El virus empezó a reaccionar.
Los datos corruptos se comprimieron.
Se fusionaron.
Y de entre ellos emergió una criatura más grande... más violenta.
Un guardián del Vacío.
—...Esto no pinta bien —murmuró BeelStarmon.
Junomon dio un paso al frente.
—Formación defensiva.
Pero tú...
Ya no podías más.
Tus piernas cedieron.
El Digivice parpadeó.
—No... ahora no...
El enemigo cargó un ataque directo hacia ti.
Todo ocurrió otra vez.
Demasiado rápido.
Pero esta vez—
No fuiste tú quien reaccionó.
Fue él.
Guilmon.
Aún herido.
Aún debilitado.
Pero se levantó.
—...No... otra vez...
Su voz... era distinta.
Más profunda.
Más firme.
El aire cambió.
Renamon lo notó al instante.
—Esa energía...
Mastemon entrecerró los ojos.
—Está rompiendo el vínculo.
Thetismon confirmó:
—No es una evolución asistida...
Silencio.
Entonces—
Guilmon rugió.
—¡¡YO DECIDO PELEAR!!
La energía explotó.
Pero no vino de tu Digivice.
No vino de un Spirit.
No vino de una carta.
Vino de él.
Solo de él.
La luz lo envolvió.
Datos giraron a su alrededor.
No como un sistema.
Como una elección.
Una voluntad.
Una promesa.
Y entonces—
La forma cambió.
Armadura roja.
Lanza de energía.
Capa ondeando como fuego.
El caballero definitivo.
Dukemon.
El campo entero se detuvo.
Incluso el Vacío.
Lilithmon sonrió lentamente.
—Oh... esto es nuevo.
QueenChessmon susurró:
—Evolución independiente...
Junomon afirmó:
—Ha alcanzado nivel caballero real.
Mastemon lo miró fijamente.
—Ya no depende de ti.
Dukemon bajó su lanza.
Mirándote.
—Pero sigo luchando a tu lado.
Tus ojos se abrieron.
—...Guilmon...
—No —respondió con calma—.
—Sigo siendo yo.
El enemigo atacó.
Pero esta vez—
Dukemon no se movió rápido.
No esquivó.
Simplemente levantó su escudo.
Bloqueo perfecto.
El impacto... desapareció.
—¿Qué...? —susurraste.
En un instante—
Contraataque.
Una lanza de luz atravesó al enemigo.
Silencio.
El guardián del Vacío... se desintegró.
Sin resistencia.
Sin oportunidad.
El ejército infectado se detuvo.
No por control.
Por miedo.
BeelStarmon rió.
—Bueno... eso fue rápido.
Renamon asintió.
—La diferencia de nivel es clara.
Mastemon habló con calma:
—Ahora tenemos una pieza clave.
Lilithmon te miró.
—Pero eso cambia las reglas.
Miraste a Dukemon.
—Ya no te controlo...
Él negó.
—Nunca lo hiciste.
Pausa.
—Solo me diste una razón.
Tu emblema brilló.
Más estable.
Más real.
—Entonces...
Te levantaste lentamente.
—Sigamos.
El Digivice respondió.
Más fuerte.
Más estable.
Como si...
Hubiera aceptado ese cambio.
En el Vacío Oscuro...
El villano observaba.
Y esta vez...
No sonreía.
—...VARIABLE IMPREVISTA...
—...CABALLERO REAL CONFIRMADO...
—...AJUSTANDO ESTRATEGIA...
Porque ahora...
Ya no eras el único problema.
El campo de batalla cambió.
Ya no era desesperación.
Era presión contenida.
Con Dukemon en el frente, el avance enemigo se había detenido... pero no derrotado.
El Vacío Oscuro... estaba adaptándose.
Las sombras comenzaron a reagruparse.
Más rápidas.
Más inteligentes.
—Se están reorganizando —dijo QueenChessmon.
—Aprenden en tiempo real —añadió Thetismon.
Tú respirabas con dificultad.
El Digivice seguía capturando y purificando... pero cada vez costaba más.
—No vamos a aguantar así...
Entonces—
Una onda oscura atravesó el campo.
Directa hacia el núcleo del equipo.
Hacia ti.
Dukemon reaccionó, pero algo lo frenó.
—...Interferencia...
El ataque era distinto.
No físico.
Era código puro.
Un virus dirigido.
Y entonces—
Alguien se movió.
Renamon.
Se colocó frente a ti.
—No necesitas cargar con todo.
El impacto la alcanzó.
Su cuerpo se distorsionó.
—¡Renamon! —gritaste.
Pero ella... no cayó.
Cerró los ojos.
Respiró.
Y por primera vez...
Sonrió.
—He entendido algo...
La energía comenzó a rodearla.
Pero no era como la de antes.
No era evolución forzada.
No era impulso.
Era comprensión.
Mastemon la observó fijamente.
—Está leyendo el flujo del sistema...
Thetismon confirmó:
—Está interpretando el virus...
Lilithmon sonrió.
—Y reescribiéndolo.
La luz la envolvió.
Talismánes.
Códigos antiguos.
Sellos.
Todo girando a su alrededor.
Y entonces—
La transformación se completó.
Elegante.
Poderosa.
Divina.
Sakuyamon.
El campo se estabilizó.
El ataque del virus... se disipó como si nunca hubiera existido.
Silencio.
QueenChessmon habló en voz baja:
—Control absoluto de datos espirituales...
Junomon afirmó:
—Unidad de purificación avanzada.
Dukemon asintió.
—Ahora tenemos equilibrio ofensivo y espiritual.
Sakuyamon levantó su brazo.
—No son enemigos.
—Son datos perdidos.
Sellos dorados aparecieron en el aire.
—Entonces...
—Los devolveremos.
Los talismanes se lanzaron.
Uno por uno.
Cada impacto...
No destruía.
Liberaba.
Los Digimon infectados comenzaron a caer.
Purificados.
Liberados.
El Digivice reaccionó automáticamente.
Absorbiendo datos limpios.
Guardándolos.
Sin sobrecargarse.
—¡Funciona! —dijo Terriermon.
Lalamon sonrió.
—¡Podemos salvarlos!
Tú la miraste.
—Renamon...
—No —respondió suavemente.
—Sigo siendo yo.
Pausa.
—Solo... entendí mejor este mundo.
Tu emblema brilló.
Más estable que nunca.
Pero el Vacío no se quedó quieto.
Tembló.
Se contrajo.
Y luego—
Se enfureció.
—...DOS UNIDADES AUTÓNOMAS CONFIRMADAS...
—...NIVEL DE AMENAZA: CRÍTICO...
—...PRIORIDAD: ELIMINACIÓN TOTAL...
Lilithmon sonrió ampliamente.
—Ahora sí...
—Nos están tomando en serio.
Mastemon habló con firmeza:
—Esto solo hará que envíen algo peor.
Dukemon levantó su lanza.
—Entonces estaremos listos.
Sakuyamon cerró los ojos un momento.
—Y preparados.
Tú apretaste el Digivice.
—No importa lo que venga...
Miraste a todos.
—Ahora sí somos un equipo completo.
En lo profundo del Vacío...
Algo se movió.
Algo diseñado...
Para enfrentar exactamente esto.
El Vacío Oscuro ya no ocultaba nada.
Respondía.
Evolucionaba.
Contraatacaba.
Y esta vez... no envió uno.
Sino dos frentes completos.
—Dos grupos —analizó QueenChessmon—. Ataque coordinado.
Junomon alzó su arma.
—Nos están dividiendo.
Tú apretaste el Digivice.
—Entonces... nos dividimos mejor.
El campo se separó.
En un lado, fuerzas brutales del Vacío.
En el otro, hordas infectadas... más inestables.
—Yo voy al frente pesado —dijo Dukemon.
—Yo controlo el flujo —añadió Sakuyamon.
Pero algo más ocurrió.
Terriermon y Lopmon se miraron.
—Ya es hora... —dijo Terriermon.
—De elegir... —susurró Lopmon.
La energía comenzó a rodearlos.
No era impulso.
No era ayuda.
Era decisión.
Terriermon rugió:
—¡¡Vamos!!
Su cuerpo cambió.
Se volvió masivo.
Armadura pesada.
Cañones gigantes.
MegaGargomon.
Un tanque viviente.
Puro poder.
Al mismo tiempo—
Lopmon liberó su energía.
Oscuridad...
Luz...
Dualidad.
—Yo decidiré mi forma...
Su evolución explotó.
Alas.
Poder divino... pero inestable.
Cherubimon.
El campo tembló.
Mastemon lo observó fijamente.
—Ese equilibrio...
—Es peligroso.
Lilithmon sonrió.
—Me gusta.
El enemigo no esperó.
Dos grupos atacaron al mismo tiempo.
Uno frontal.
Uno envolvente.
—¡Ahora! —gritaste.
MegaGargomon abrió fuego masivo, deteniendo la carga.
Cherubimon desató energía dual, rompiendo la formación enemiga.
Dukemon atravesó la línea central.
Sakuyamon purificó los datos restantes.
El combate fue brutal.
Pero controlado.
Por primera vez...
Tenían ventaja total.
En medio del caos—
Lalamon gritó:
—¡Allí!
Un grupo.
Pequeño.
Atrapado.
Agumon.
Decenas de ellos.
Corrompidos.
Temblando.
—¡No los ataquen! —ordenaste.
Sakuyamon desplegó sellos.
Lalamon sostuvo sus datos.
Cherubimon estabilizó la dualidad corrupta.
Tú levantaste el Digivice.
—¡Captura y purificación!
Uno a uno...
Los Agumon fueron liberados.
Salvados.
Restaurados.
El campo se calmó.
Pero uno...
No se movió.
Agumon caminó hacia ti.
Diferente.
Más firme.
Más consciente.
Te miró directamente.
—Quiero luchar contigo.
Silencio.
Dukemon lo observó.
—Tiene determinación.
Sakuyamon asintió.
—Y voluntad propia.
Mastemon añadió:
—Puede crecer.
Lo miraste.
—¿Estás seguro?
Él sonrió.
—Sí.
Pausa.
—Quiero ser fuerte... como ustedes.
Tu emblema brilló.
Y el Digivice reaccionó.
NEW LINK ESTABLISHED
Sonreíste.
—Entonces... bienvenido.
El equipo... creció otra vez.
En lo profundo del Vacío...
El villano observaba.
Y esta vez...
No estaba enfadado.
Estaba... calculando.
—...EQUIPO EN EXPANSIÓN...
—...UNIDADES AUTÓNOMAS MULTIPLES...
—...NÚCLEO ESTABLE...
Pausa.
—...ACTIVANDO SIGUIENTE FASE...
Una nueva figura comenzó a formarse.
No como las anteriores.
Más perfecta.
Más peligrosa.
Diseñada específicamente para...
Cazar equipos como el tuyo.
El campo estaba casi limpio.
Los Digimon rescatados... a salvo.
El equipo... más fuerte que nunca.
Pero el Vacío Oscuro no había terminado.
Nunca lo hacía.
Un destello atravesó el aire.
Rápido.
Invisible.
Preciso.
—¡Cuidado! —gritó Renamon (ahora Sakuyamon).
Pero fue tarde.
El ataque impactó.
Directo.
Contra el nuevo aliado.
Agumon.
—¡AGUMON!
Su cuerpo salió despedido.
Cayó al suelo... sin moverse.
El silencio se rompió.
Lalamon corrió hacia él.
—¡No... no...!
Se arrodilló.
Intentando curarlo.
Pero algo... no funcionaba.
—El virus... está dentro —dijo Thetismon.
—Lo está consumiendo —añadió LovelyAngemon.
Las manos de Lalamon temblaban.
—No voy a dejarte...
Su energía empezó a cambiar.
Ya no era solo soporte.
Ya no era solo sanación.
Era... determinación.
—¡NO VOY A DEJAR QUE DESAPAREZCAS!
La luz brotó.
Pero no suave.
Intensa.
Incontrolable.
Hermosa... y peligrosa.
Mastemon lo sintió.
—Está rompiendo su límite...
Lilithmon sonrió.
—Por fin.
La energía floreció.
Pétalos de luz.
Espinas de poder.
Un aura que dominaba el campo.
Y entonces—
Rafflesimon.
El aire cambió.
El virus... retrocedió.
El daño... se detuvo.
Rafflesimon extendió su poder.
—Yo protejo la vida.
Una ola de energía pura envolvió a Agumon.
El virus fue expulsado.
Purificado.
Destruido.
Silencio.
Respiración.
Movimiento.
Agumon abrió los ojos.
Pero ya no eran los mismos.
—...No... volveré a caer...
Se levantó lentamente.
Su cuerpo empezó a arder.
No de dolor.
De poder.
—¡AGUMON! —gritaste.
Dukemon lo miró con atención.
—Está despertando...
Sakuyamon asintió.
—Su núcleo ha cambiado.
El fuego explotó.
La luz lo envolvió.
Datos se reorganizaron.
Poder puro.
Instinto.
Determinación.
Y entonces—
WarGreymon.
El campo tembló.
Su presencia... era distinta.
Más directa.
Más feroz.
Más... humana en espíritu.
WarGreymon levantó la cabeza.
—Gracias...
Miró a Rafflesimon.
—No desperdiciaré esto.
Dukemon sonrió levemente.
—Otro guerrero de primera línea.
MegaGargomon rió.
—Esto se pone bueno.
Cherubimon observó en silencio.
—El equilibrio sigue creciendo...
Mastemon te miró.
—Tu equipo... ya no es normal.
Lilithmon susurró:
—Es una anomalía total.
Tú apretaste el Digivice.
Sonriendo levemente.
—Somos... lo que haga falta.
En lo profundo del Vacío...
El villano ya no sonreía.
Ya no observaba.
Ahora...
Preparaba.
—...UNIDAD "CAZADOR DE MEGAS" COMPLETA...
—...OBJETIVO: ELIMINAR EQUIPO CENTRAL...
Una nueva presencia se formó.
Más peligrosa que todo lo anterior.
Diseñada...
Para destruir exactamente lo que acabas de crear.
El Digivice emitió una alerta urgente.
No era como las anteriores.
Era... peor.
—Señal de socorro —dijo Thetismon—. A 10 km.
QueenChessmon proyectó un mapa.
—Ciudad marina... alta densidad de población Digimon.
Junomon frunció el ceño.
—Si cae... perdemos un nodo completo del mundo digital.
No dudaste.
—Nos movemos ya.
El viaje fue rápido.
Demasiado silencioso.
Sin enemigos en el camino.
Sin señales de vida.
Eso... no era buena señal.
Cuando llegaron—
El océano estaba oscuro.
Corrompido.
La ciudad... destruida.
Estructuras caídas.
Datos flotando como cenizas.
Silencio.
—...Llegamos tarde —susurró LovelyAngemon.
Rafflesimon cerró los ojos.
—Siento... casi nada de vida...
Apretaste los puños.
—No... revisen.
—¡Ahora!
Entre los restos...
Cinco presencias.
Débiles.
Inestables.
Apenas... resistiendo.
Sakuyamon los localizó.
—Allí.
Corriste.
El equipo te siguió.
Y entonces los viste.
Cinco Digimon.
Heridos.
Corruptos parcialmente.
Pero vivos.
Uno de ellos levantó la mirada.
—...¿Refuerzos...?
Su voz era débil.
Te arrodillaste frente a ellos.
—Llegamos.
Tarde...
Pero no demasiado.
Rafflesimon actuó de inmediato.
—¡Purificación!
Su energía envolvió a los cinco.
El virus comenzó a retroceder.
Pero lentamente.
—Está muy extendido —dijo Thetismon.
—No será rápido.
Uno de los supervivientes habló.
—Vinieron... en oleadas...
—No paraban...
—Cada vez más...
Dukemon apretó su lanza.
—Un asedio total...
—Y luego...
El Digimon tembló.
—Algo los controlaba...
Silencio.
Mastemon miró alrededor.
—No "algo"...
—Alguien.
El aire cambió.
Otra vez.
El suelo tembló.
El agua se agitó.
El cielo del Vacío se abrió.
—...LLEGADA CONFIRMADA...
—...SUPERVIVIENTES DETECTADOS...
—...ELIMINACIÓN FINAL...
Lilithmon sonrió levemente.
—Claro... no nos iban a dejar salvarlos tan fácil.
Del océano...
Emergieron más.
Decenas.
No.
Cientos otra vez.
Pero esta vez...
Más rápidos.
Más agresivos.
Más evolucionados.
—Nos siguieron... —dijo BeelStarmon.
Junomon levantó su arma.
—Formación defensiva.
QueenChessmon ordenó:
—Protejan a los cinco.
Tú diste un paso al frente.
—No...
Miraste el campo.
El mar.
El cielo.
—Esta vez no vamos a llegar tarde.
Tu emblema brilló.
Más fuerte que nunca.
WarGreymon se posicionó al frente.
Dukemon a su lado.
MegaGargomon cubriendo el área.
Cherubimon estabilizando energía.
Sakuyamon preparando sellos.
Rafflesimon protegiendo a los heridos.
Mastemon al centro.
Las demás...
Listas.
Preparadas.
Silenciosas.
Esperando.
Respiraste hondo.
—Esta vez...
Apretaste el Digivice.
—No perdemos a nadie más.
El enemigo cargó.
El mar explotó.
Y la batalla...
Comenzó.
El mar rugía.
El cielo del Vacío estaba completamente abierto.
Y entonces...
Apareció.
No como los demás.
No como una horda.
Sino como una ejecución.
El Cazador de Megas.
Su presencia... aplastó el campo.
Mastemon lo sintió al instante.
—...Este es diferente.
Dukemon apretó su lanza.
—Está diseñado...
—Para nosotros.
Los cinco Digimon heridos... aún estaban detrás de ti.
A salvo.
O eso creías.
El Cazador... ni siquiera miró al equipo principal.
Solo a ellos.
—¡NO! —gritaste.
Pero fue demasiado rápido.
Un solo movimiento.
Un solo destello.
Silencio.
Los cinco...
Desaparecieron.
No hubo explosión.
No hubo grito.
Solo datos... desintegrándose.
El mundo se congeló.
Rafflesimon extendió su energía.
—...No... no queda nada...
Sakuyamon bajó la mirada.
—Fueron borrados...
Junomon apretó los dientes.
—Ni siquiera pudimos...
Tú no dijiste nada.
Solo... avanzaste.
Lento.
Frío.
—...Ya veo...
El Cazador te miró.
—...OBJETIVO PRINCIPAL CONFIRMADO...
—...ELIMINACIÓN INMINENTE...
Antes de que atacara—
WarGreymon se lanzó contigo.
—¡NO LO DEJARÉ!
—¡Vamos! —gritaste.
Saltaste.
Directo.
Sin plan.
Sin miedo.
—¡AHORA!
Te impulsaste.
Y golpeaste.
Directo a la cabeza del Cazador.
Un impacto limpio.
Fuerte.
Humano.
Pero con toda tu voluntad.
El Cazador retrocedió... apenas.
Pero fue suficiente.
—¡WAR GREYMON!
WarGreymon levantó sus garras.
—¡TERRA FORCE!
La energía se concentró.
Un sol en sus manos.
Y lo lanzó.
Impacto directo.
Explosión.
El mar se abrió.
El cielo tembló.
Pero—
El humo se disipó.
Y el Cazador... seguía en pie.
Dañado.
Pero activo.
—...RESISTENCIA CONFIRMADA...
—...AJUSTANDO...
—¡No ha terminado! —gritaste.
WarGreymon rugió.
—¡UNA MÁS!
Se lanzó otra vez.
Más rápido.
Más cerca.
—¡MEGA TALADRO!
Sus garras giraron.
Concentrando toda su fuerza.
Impacto.
Corte.
Silencio.
Un brazo...
Cayó.
El brazo del Cazador.
Separado.
Destruido.
Por primera vez—
La criatura retrocedió de verdad.
—...DAÑO CRÍTICO...
—...ERROR...
—...ERROR...
El equipo entero reaccionó.
Dukemon levantó su lanza.
—Ahora sangra.
MegaGargomon cargó sus cañones.
—Entonces lo terminamos.
Mastemon desplegó su poder.
—Pero cuidado...
—Aún no está derrotado.
Tú respirabas con dificultad.
Mirando al enemigo.
—Esto es... por ellos.
Tu emblema brilló con una intensidad distinta.
Más oscura.
Más pesada.
Más decidida.
El Cazador levantó su brazo restante.
Y el vacío... respondió.
—...FASE 2 INICIADA...
Su cuerpo comenzó a regenerarse.
Pero no igual.
Peor.
Más grande.
Más inestable.
Más letal.
—...ELIMINACIÓN TOTAL...
Lilithmon sonrió lentamente.
—Ahora sí...
—Esto se pone interesante.
El campo estaba al borde del colapso.
El Cazador de Megas ya estaba regenerándose.
Más grande.
Más inestable.
Más peligroso.
—...FASE 2 COMPLETA...
WarGreymon y Dukemon se preparaban para otro ataque.
Tú... apenas podías mantenerte en pie.
—No podemos... dejarlo avanzar...
Pero entonces—
El cielo se rompió.
Otra vez.
Pero no como antes.
No oscuro.
No corrupto.
Luz.
Una esfera brillante descendió a toda velocidad.
—¿Qué es eso...? —susurró Sakuyamon.
El Cazador reaccionó.
—...AMENAZA DESCONOCIDA...
Pero no tuvo tiempo.
Impacto.
Directo.
Sin aviso.
Sin defensa.
La esfera atravesó el aire... y golpeó de lleno.
Explosión.
Silencio.
El mar se calmó.
El cielo... se cerró.
Y el Cazador...
Desapareció.
No destruido.
No derrotado.
Expulsado.
—...RETIRADA FORZADA...
—...REGRESO AL NÚCLEO...
—...RECALIBRACIÓN...
Y se fue.
Por un segundo...
Pensaste que todo había terminado.
Pero no.
El Digivice vibró.
Violento.
Inestable.
ERROR — DESINCRONIZACIÓN
—¿Qué...?
Uno por uno—
Tus Digimon comenzaron a brillar.
Pero no para evolucionar.
Para caer.
WarGreymon perdió su forma... volviendo a Agumon.
Dukemon retrocedió a Guilmon.
MegaGargomon volvió a Terriermon.
Sakuyamon regresó a Renamon.
Cherubimon cayó a Lopmon.
Rafflesimon volvió a Lalamon.
El campo quedó en silencio.
—...¿Qué pasó...? —dijo Terriermon, agotado.
Renamon miró el cielo.
—Esa energía...
—No era normal.
Caíste de rodillas.
El Digivice... ardía.
—¡AHH...!
SPIRIT SYSTEM — OFFLINE
—No... no puede ser...
Intentaste activarlo.
Nada.
Intentaste otra vez.
Nada.
Mastemon se acercó.
—Te han bloqueado.
Lilithmon sonrió ligeramente.
—O te han puesto a prueba.
Apretaste el Digivice.
—No puedo usar los Spirit...
—Por ahora —corrigió Mastemon.
La esfera ya no estaba.
Pero su presencia...
Seguía en el aire.
QueenChessmon analizó.
—Energía desconocida.
—No coincide con el virus.
Junomon añadió:
—Pero tampoco es aliada confirmada.
Thetismon concluyó:
—Intervino para salvarnos...
—Pero debilitó al equipo.
Silencio.
Miraste el cielo.
—Entonces...
—No fue ayuda.
Pausa.
—Fue control.
Nuevo Estados.
Ahora:
Sin evoluciones Mega activas Sin Spirit temporalmente Equipo debilitado Enemigo retirándose para mejorar
Pero...
Todos seguían vivos.
Esta vez.
Respiraste hondo.
Te levantaste.
—Entonces...
Miraste a todos.
—Vamos a hacernos más fuertes sin eso.
Guilmon sonrió.
—Eso suena divertido.
Agumon apretó los puños.
—Entrenamiento duro.
Renamon asintió.
—Adaptación.
Lopmon miró el cielo.
—Y respuestas.
Mastemon cerró los ojos.
—Porque esto...
—Solo acaba de empezar.
En algún lugar desconocido...
La esfera reapareció.
Y una voz habló.
—...Aún no está listo...
—...Pero va en la dirección correcta...
El silencio tras la retirada del Cazador... era engañoso.
Porque el daño real... acababa de empezar.
El Digivice volvió a vibrar.
Más débil.
Más inestable.
—No... otra vez... —susurraste.
Una luz envolvió a tus compañeras.
Pero no era evolución.
Era... pérdida.
Lotusmon dio un paso atrás.
—Esto no me gusta...
Su cuerpo comenzó a deshacerse en datos.
—¡¿Qué está pasando?!
La luz se comprimió.
Se redujo.
Se fragmentó.
Y entonces—
Alraumon apareció.
Pequeña.
Débil.
Confundida.
—...¿Qué... pasó...?
Silencio total.
Lalamon la miró, sorprendida.
—Retrocedió... completamente...
Pero no terminó ahí.
BanchoLillymon apretó los puños.
—Yo no voy a—...
Demasiado tarde.
La luz la envolvió también.
—¡Tch...!
Su forma se rompió.
Descendiendo.
Perdiendo nivel.
Perdiendo poder.
Hasta quedar en—
Palmon.
Respirando agitada.
—...Esto sí que es nuevo...
Guilmon miró a su alrededor.
—¿Todos... bajamos?
Terriermon suspiró.
—Esto ya no es solo desventaja...
—Es reinicio.
Renamon analizó el ambiente.
—Esa esfera...
—No solo bloqueó...
—Reescribió niveles.
Mastemon habló con calma:
—Nos han llevado a un estado base.
Lilithmon sonrió levemente:
—Para ver qué hacemos sin poder.
Miraste a todos.
Ahora:
RookieDébilesCansados
Pero vivos.
Apretaste el Digivice.
Que apenas respondía.
—Entonces...
Respiraste hondo.
—Empezamos desde cero.
Silencio.
Y luego—
Agumon sonrió.
—Me gusta.
Guilmon levantó el puño.
—¡Otra vez desde el principio!
Palmon cruzó los brazos.
—Bueno... ya lo hicimos antes.
Alraumon asintió lentamente.
—...Podemos hacerlo otra vez...
Renamon cerró los ojos.
—Pero esta vez...
—Será diferente.
Mastemon te miró.
—Ahora veremos...
—Si eres fuerte sin poder prestado.
Lilithmon añadió:
—O si solo eras fuerte por lo que tenías.
Tu emblema... brilló débilmente.
Pero no se apagó.
—No necesito eso...
Levantaste la mirada.
Más firme.
Más real.
—Voy a hacerlos fuertes otra vez.
El equipo respondió.
Uno a uno.
Sin miedo.
Sin duda.
En lo alto del cielo...
La esfera observaba.
En silencio.
—...Fase de prueba iniciada...
El efecto de la esfera... no había terminado.
Tú lo sentiste antes de verlo.
—...Aún sigue...
El Digivice emitió un pulso débil.
Y entonces—
Tus compañeras comenzaron a cambiar.
Otra vez.
Thetismon intentó mantenerse firme.
—Puedo resisti—
Su cuerpo se deshizo en datos líquidos.
—...no...
Y desapareció.
En su lugar—
Puyomon flotó débilmente.
Pequeño.
Frágil.
Darcmon cayó de rodillas.
—Esto... no es posible...
La luz la envolvió.
Y se comprimió.
Hasta quedar en—
Plotmon.
Confundida.
—...¿Eh...?
LovelyAngemon intentó volar.
Pero sus alas desaparecieron.
—¡No!
Y terminó igual.
Otra Plotmon.
Junomon apretó su arma.
—¡Yo no retro—
Demasiado tarde.
Luz.
Caída.
Y una más...
Plotmon.
Tres ahora.
QueenChessmon observó en silencio.
—Esto es...
—Un reinicio total.
Su cuerpo se fragmentó en piezas.
Como un tablero rompiéndose.
Y quedó en—
Chessmon (Black).
—...Interesante...
BeelStarmon chasqueó la lengua.
—Esto sí que es molesto...
Pero incluso ella...
No pudo resistir.
Su forma cayó.
Se redujo.
Hasta convertirse en—
Sistermon.
—...Bueno, esto es nuevo.
Lilithmon fue la última.
Sonrió.
—Qué curioso...
—Volver a empezar.
Y su forma desapareció.
Dejando atrás a—
PetitMamon.
Pequeña.
Pero sus ojos...
Seguían siendo peligrosos.
Todos cambiaron.
Todos... menos una.
Tinkermon.
Flotando.
Observando.
En silencio.
—...Hmm...
Renamon la miró.
—No fue afectada...
Mastemon entrecerró los ojos.
—O fue elegida para no cambiar.
Lilithmon (como PetitMamon) sonrió.
—Interesante variable.
Ahora tu equipo es:
RookieIn-trainingBebésY algunos pocos estables
Totalmente reiniciados.
Pero vivos.
Miraste a todos.
Pequeños.
Débiles.
Pero mirándote.
Esperando.
Apretaste el Digivice.
Que apenas brillaba.
—Entonces...
Sonreíste levemente.
—Ahora sí empieza la historia de verdad.
Silencio.
Y luego—
Agumon dio un paso al frente.
—Entrenamos.
Guilmon levantó el puño.
—¡Más fuerte que antes!
Palmon suspiró.
—Otra vez desde cero...
Plotmon (las tres) se miraron entre ellas.
—...Esto será raro.
Sistermon sonrió.
—Pero divertido.
Tinkermon flotó más cerca.
—Yo observaré.
PetitMamon susurró:
—Y yo... recordaré.
En lo profundo del Vacío...
El Cazador de Megas...
Se reconstruía.
—...OBJETIVO DEBILITADO CONFIRMADO...
—...SIGUIENTE ATAQUE: ANIQUILACIÓN...
El Digivice tembló violentamente.
Y de pronto—
Se apagó.
Cayó de tus manos.
Muerto.
Sin luz.
Sin respuesta.
—...No puede ser... —susurraste.
Pero no fue lo peor.
Tres luces salieron expulsadas.
Golpearon el suelo.
Y comenzaron a cambiar.
Mastemon no se mantuvo esta vez.
No hubo equilibrio.
No hubo dualidad perfecta.
Solo ruptura.
Su forma se partió en dos...
Y terminó en:
SalamonSalamon
Dos iguales.
Pero con presencias distintas.
Ambas te miraron.
Confundidas... pero conectadas.
Seraphimon descendió suavemente.
Sin resistencia.
Aceptando el reinicio.
Y quedó en—
Patamon
—...Otra vez desde cero... —dijo, tranquilo.
Magnadramon perdió su forma divina.
Su luz se suavizó.
Se condensó.
Y se convirtió en—
Gatomon
—Esta vez... más cerca de ti.
De repente—
Una última chispa.
Una última voz.
—...SISTEMA DESACTIVADO...
—...RADIO DE INTERFERENCIA: 500 KM...
Renamon levantó la mirada.
—Eso nos deja sin soporte total...
La voz continuó:
—...IR AL SUR...
—...CENTRO DEL PILAR...
—...AYUDA DISPONIBLE...
Pausa.
—...OBJETIVO SECUNDARIO...
—...IR AL NORTE...
—...DESTRUIR NÚCLEO DE COLAPSO...
Chessmon (Black) analizó.
—Dos misiones simultáneas.
La voz terminó con lo peor:
—...10 DÍAS...
—...GENERACIÓN DE CAZADORES DE MEGAS...
—...UNIDAD ANTERIOR: PROTOTIPO BETA...
Silencio.
Total.
Terriermon tragó saliva.
—...¿Beta?
Agumon te miró.
—Oye...
—Eso significa...
Tú respondiste.
Frío.
Directo.
—Una prueba.
Todos se quedaron en silencio.
—Lo que peleamos...
—Solo era para ver si funcionaba.
Guilmon apretó los dientes.
—¿Y si era "malo"...?
Miraste al horizonte.
—Lo mejoran.
Pausa.
—Y nos lo mandan otra vez.
El equipo te miró.
Todos.
Incluso los más pequeños.
Incluso los que no entendían todo.
Esperando.
Tú respiraste hondo.
—No tenemos Digivice.
—No tenemos evoluciones.
—Y tenemos 10 días.
Pausa.
—Perfecto.
Agumon sonrió.
—Plan complicado.
Guilmon levantó el puño.
—¡Me gusta!
Renamon habló:
—Primero el sur.
Chessmon (Black) confirmó:
—Necesitamos recursos antes del norte.
Sistermon sonrió:
—Y armas.
Tinkermon flotó cerca.
—Y respuestas.
Objetivo 1:
Sur → El Pilar (posible ayuda)
Objetivo 2:
Norte → Destruir núcleo antes de 10 días
Condición:
Sin Digivice
Sin Megas
Contra enemigos que evolucionan
En lo profundo del Vacío...
Una fábrica de datos comenzó a activarse.
Cuerpos incompletos.
Formas nuevas.
Más perfectas.
Más letales.
—...PRODUCCIÓN INICIADA...
—...CAZADORES DE MEGAS VERSIÓN COMPLETA...
Y tú...
Con un equipo de rookies...
Sonreíste levemente.
—Vamos a romper su sistema.
Dos días.
Sin descanso.
Sin comida real.
Sin fuerzas.
El camino fue demasiado largo.
Tus piernas... dejaron de responder.
—...Ya casi...
Miraste el Pilar a lo lejos.
Inmenso.
Antiguo.
Pero...
No llegaste.
Tus rodillas cedieron.
Y caíste.
Oscuridad.
—...Oye... ¿está vivo?
Una voz.
Lejana.
Borrosa.
Abriste los ojos lentamente.
Un grupo de Gabumon te rodeaba.
Uno de ellos se agachó.
—¿Qué hacen aquí?
—Esto es zona peligrosa...
Otro miró al horizonte.
—Algo se acerca... y nuestra aldea está en problemas...
Apretaste el suelo.
—...Tenemos que llegar... al Pilar...
El Gabumon dudó.
—Nuestro líder está peleando...
—Pero no podemos ayudarle...
Lo miraste directamente.
—Tranquilo...
Respiraste con dificultad.
—Mis amigos... y yo...
—Podemos.
El Gabumon se quedó en silencio.
Luego miró tu pecho.
Tu emblema.
—...Eres ese chico...
—El que lucha contra eso.
Asentiste.
—Sí.
Pausa.
El Gabumon extendió su mano.
—Entonces ven.
—Te ayudaremos.
Alianza formada.
Llegaron justo a tiempo.
Explosiones.
Datos rotos.
El aire... pesado.
Y en el centro—
Un guerrero luchando solo.
MetalGarurumon.
Herido.
Pero resistiendo.
—¡LÍDER! —gritaron los Gabumon.
El enemigo giró.
Al sentir nuevas presencias.
Pero algo cambió.
Te vio.
Vio tu emblema.
Y dudó.
Un instante.
Suficiente.
—Retirada... —susurró la criatura.
Y desapareció.
El silencio volvió.
MetalGarurumon bajó lentamente.
Mirándote fijamente.
—...¿Quiénes son ustedes?
—¿Y qué hacen tan cerca del Pilar?
Te levantaste como pudiste.
—Venimos por ayuda...
El Digivice...
Brilló.
De repente.
Fuerte.
Activo.
SYSTEM REBOOT — 35%
La energía volvió.
Débil.
Pero real.
Tus Digimon reaccionaron.
Luz.
Evolución.
Parcial.
Agumon avanzó a nivel Champion (temporal)
Guilmon recuperó poder
Renamon estabilizó su energía
Pero—
Se detuvo.
—...No pasa de ahí —dijo Renamon.
Terriermon suspiró.
—Aún estamos bloqueados.
Gatomon (antes Magnadramon) miró el Digivice.
—Pero ya no estamos indefensos.
MetalGarurumon se acercó.
—Esa energía...
—No es normal.
Chessmon (Black) respondió:
—Interferencia externa.
Sistermon añadió:
—Y bloqueo parcial del sistema.
Tú levantaste el Digivice.
—Pero podemos pelear.
Ahora tienes:
Digivice activo (limitado)Evoluciones hasta Champion / Ultimate parcialSin MegaEnergía restringida
Pero...
Mucho mejor que antes.
MetalGarurumon te observó.
En silencio.
Evaluando.
—...Si buscan el Pilar...
Pausa.
—Van a necesitar más que fuerza.
Se giró.
—Vengan.
—Les mostraré el camino.
Mientras avanzaban hacia el Pilar...
Tú apretaste el Digivice.
—Vamos recuperando...
Pero sabías algo.
El enemigo también.
En el norte...
El núcleo seguía activo.
Y el contador...
Seguía corriendo.
8 días restantes.
Continuara.....